Ayer, luego de que se anunció la suspensión de la fase 1 de contingencia ambiental en la Ciudad de México –decretada en días recientes por los elevados niveles de contaminación del aire–, el gobierno del estado de México informó que reabrirá en forma temporal sus depósitos a la recepción de residuos sólidos capitalinos. Cabe recordar que las autoridades mexiquenses habían decidido impedir el acceso de unas 8 mil toneladas de basura con el argumento de que de esa manera se evitaría la contaminación ambiental. Tal situación orilló a las autoridades de la CDMX a enviar 2 mil toneladas de basura a rellenos sanitarios de Morelos, lo que colocó a la capital ante el riesgo de una crisis sanitaria de gran escala que coincidió con los días más álgidos de contaminación ambiental. A esa situación, de por sí criticable, se sumó un bochornoso intercambio declarativo entre los ejecutivos mexiquense y capitalino: mientras Eruviel Ávila culpó a los desechos generados en la ciudad de México por la contaminación en su entidad, Miguel Ángel Mancera minimizó en forma poco responsable la restricción para que los camiones de basura accedan a los depósitos mexiquenses.

from La Jornada http://ift.tt/1LuwVI1
http://ift.tt/1LuwVrN via
IFTTT
No hay comentarios:
Publicar un comentario